Este año por primera vez en su vida el BP (disese mi adorado tormento) por primera vez en su vida participará a un intercambio de regalos navideños; cosa curiosa aquí no tienen esa costumbre y pues cuando perteneces a una familia pequeña como que no tiene sentido.
De niña pasabamos las navidades en casa de los abuelos en Amecameca, eramos un montón y la hora del intercambio era muy esperada, en esas épocas no se fijaban ni limites de dinero y no se ponían opciones de lo que querias, simplemente era el hecho de dar y que todos tuvieramos al menos un regalo aunque nunca faltaba el que estuviera desilucionado o enojado porque el regalo que le tocó no era lo esperado o porqué había gastado más en lo que el dió que en lo que le dieron. Hoy en días las cosas son más planedas, quizás gana la mercadotecnia pero finalmente el hecho del intercambio a niveles laborales, amistosos o familiares es siempre esperado.
Finalmente el que pongamos en esta costumbre las opciones de lo que deseamos de algún modo nos permite conocer más de la personalidad del receptor de ese regalo, yo lo veo como otro modo de conocer más a ese ser; sin embargo creo que desde siempre estamos intercambiando aún sin darnos cuenta miles de cosas. Cuantos de nosotros conocemos bien a nuestros primos, amigos o a nuestros padres? Estamos tan metidos en nuestros rollos, en el diario correr de la vida que pasamos por alto detalles de los que te das cuenta en casos como este, donde no sabes gustos tan simples como los colores que le agradan hasta a tu mejor amigo.
El intercambio diario nos permite conocer a las personas con las cuales tengamos cualquier tipo de relación vas encontrando cosas, momentos, gustos, con los que vas creando puntos de unión y empiezas a lograr un compañerismo, una amistad, un lazo consanguíneo estrecho. Yo he podido intercambiar con las personitas que han pasado por mi vida, sigan en ella o no, todo tipo de cosas, desde el cosmopolitan en el antro de camas con mis amigas, los días de ligue sin conseguir ni un resfriado, las mentadas de madre a los jefes por infinidad de desacuerdos, los chismes de radiopasillo, el comienzo de grandes proyectos de vida o trabajo, la adquisión del carro del año, de la nueva compu, del depa para poder emigrar finalmente del nido paterno; las quejas de los amores que vienen, van o no llegan; los amores logrados que terminan en boda, los cambios de trabajo, los cursos de depresión "post-me corrieron", los cambios de humor, los puntos de vista sobre mil y una cosas, mil y un paises, mil y un bebidas: la primera franciskaner en un Pub de la Condesa, un cappuccino enorme en Italianni's, unas Margaritas en el Villa María de Polanco y de reciente en el Paixa, unas copitas de vino tinto que no tenian fin en Los Fondues en la Del Valle. Todos ellos fueron momentos de compartir, de intercambiar un sin fin de ideas, de imágenes, de sentimientos.
El hecho del regalo "material" de la época navideña o en otros momentos importantes como los cumpleaños, es solo la presentación física de lo que queremos decirle a la persona a la que se lo damos, sea por cuestiones sentimentales, con agradecimiento o simplemente porqué me tocó.
Recuerdo hace unos años cuando trabajaba en una gran empresa de Farma en la que tradicionalmente haciamos nuestro intercambio del área de Marketing y eramos tantos que se hacia un momento de convivencia muy padre. En ese año en especial habíamos trabajado sobre el lanzamiento de un producto el cual terminamos usando de las canas que nos sacó (es para la gastritis) y como imprimimos un montón pues hubo mucho papel desperdiciado. El Pasto tenía la fama de ser medio codiche, así que llegado el día del intercambio lo ví, pescando una caja usada donde venían los paquetes de 50 Cd's y la envolvía con todas esas impresiones del producto morado que habían sobrado, así que comencé a molestarlo diciendole que era tan codiche que cómo era posible que ni al menos hubiera comprado un pliego de papel de navidad, bueno le dije hasta lo que no, en medio borma, en medio en serio y él, calladito!! calladito!! y solo se medio reía. Llega el momento del intercambio y cuando le toca a él, saben a quién le correspondía el regalo arreglado con material reciclado?? sí, se me sigue cayendo la cara de vergüenza, a mí! Ese año eran CD's y sí, estaba en esa enorme caja mi disco de Astrid Hadad. Un silencio o una sola palabra pueden decir todo! ja.
Así que veremos como nos va este año de costumbres mexicanas y no me refiero al hecho de los regalos materiales, sino al intercambio de culturas que yo he recibido ya en casi tres años y que el BP comenzará a recibir, esperemos que le queden ganas locas de volver siempre. Por lo pronto bajo nuestro árbol navideño ya hay regalitos!
jueves 11 de diciembre de 2008
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4 dicen que dicen...:
Paisana!! que bueno que BP comparta estas tradiciones contigo! vas a ver que le va a encantar!!! cuanta razon tienes en eso de que el intercambio no es material, los detalles son los que cuentan :)
un abrazo!!
Gracias Lau como siempre por visitarme y por tan buenos deseos.
Espero que tu también disfrutes mucho del DF!
holaa señorita :) resulto ser muy interesante su espacio y le felicito :), le agradeceria y a la vez seria muy
grato si podriamos realizar intercambio de enlaces. Nuestra pagina para que ustedes nos enlacen es http://www.easycreate.es/ titulo: Programa de gestion inmobiliaria
y nuestra web para intercambios es http://www.easycreate.es/links.asp
Espero su respuesta, muchas gracias seo@easycreate.es
Programa de gestión inmobiliari: muchas gracias por el comentario me siento muy halagada : ) ya lo contactaré via mail.
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