Agosto en Italia es por obligación el mes de vacaciones, el primer año aquí (hace 3 agostos) fue el más difícil, fue cuando lo denominé el “mes fantasma” en mi pueblo biciclero todo estaba desierto! Me parecia una de las escenas de películas de vaqueros cuando llegan a un pueblo deshabitado, salía a la calle y prácticamente todo estaba cerrado, las únicas almas que veías por las calles eran los viejitos que salian a sus paseos diarios (en vista de nada mejor que hacer, pero eso es de cualquier mes). Lo abierto? Pues solo lo indispensable, uno que otro super, las panederías hacian turnos igual que las farmacias, uno que otro restaurante; entonces entendí porqué los italianos huyen a lugares turísticos en agosto.
Hoy en día comienzan a abrir más cosas, digamos que ya no es tan desierto el asunto sobretodo por los altos costos de todo, ahora pocos se dan el lujo de irse todo el mes de vacaciones y se busca huir al menos una semana.
Yo disfruté mis días de vacaciones fuera y sobretodo en casa pues hasta el edificio se vacío lo que significó no escuchar gritos, llantos ni quejas ajenas. Poderme mover por casa con o sin tacones, poder oir el radio o la tv a un volumen más alto, es decir moverme a mis anchas y despertarme cuando mi reloj natural lo quisiera no cuando mi despertador-chilleril sonará aunque yo, no lo quisiera.
Agosto es un mes que a mi no me gusta, hace mucho calor, si sales todo esta triplemente caro y se desencadenan los sonidos de alarmas. En México, recuerdo a diario oír diversas alarmas de autos, aquí es de casas y es que siendo el mes vacío, los asaltos a casas están a la orden del día y por desgracia en este edificio ya ha tocado el show, así que desde este año tuve que agregar a mi cotidianidad el aprender a poner la alarma antes de salir de casa y sobretodo al dormir estando en ella; ¿no es increíble que uno tenga que vivir encerrado en su propia casa y aún así persista el miedo?.
El lunes se regresa ya a la rutina diaria y estoy por cumplir dos meses sin internet y no veo para cuando, bendita la hora que decidí comprarme la USB del internet movil!!! Sino ahorita mi esposo aparte de vivir en cárcel, tendría que soportar a la leona enjaulada mexicana que duerme todos los días a su lado!
Al menos me eché mi starbucks en Paris (aunque ahí no tengan el estilo mexicano pa’ servir el dichoso café, la foto es de México lo cual quiere decir que vale gorro como te llamas) y eso me recordó que con la entrada de septiembre en poco más de tres meses, podré abrazar de nuevo a mi ama!

